Carlos Lasalde Nombela

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Lasalde Nombela, Carlos

Procedencia

Demarcación Castilla

Cualidades

Historiador.

Fechas

Portillo (Toledo) 4-11-1841, Portillo (Toledo) 4-11-1906

Biografía

Estudia sus primeras letras en su villa natal y la segunda enseñanza en el colegio de San Antón de Madrid. Ingresa en la Orden en Getafe el 13-4-1856 y termina la carrera eclesiástica en Alcalá de Henares en 1861. «Hombre de ingenio agudo, de gran entusiasmo y fervor por nuestro Instituto, que juntaba la pasión por el estudio con la máxima piedad, de tal manera que ambas se servían de ayuda mutuamente». Es destinado a Granada donde se ordena de sacerdote. En 1868 es trasladado a Yecla (Murcia) donde permanece 14 años como Prefecto de internos llevando las clases de matemáticas y filosofía y posteriormente latín en cuyo conocimiento adquirió tal dominio que «fue el primero en España que enseñó la lengua del Lacio siguiendo las leyes de la filología comparada». Publica entonces su «Gramática latina» y «Lengua latina y su enseñanza». El griego clásico llega a dominarlo de tal manera que en diversas ocasiones el gobierno le nombra miembro de los tribunales a cátedra para dicha lengua. En Yecla con los PP. Manuel y Pedro Gómez empieza los descubrimientos del Cerro de los Santos en Montealegre (Albacete) a 25 kms. de aquella población. Explora igualmente los cerros de la Campana y de la Magdalena y comienza a publicar sus primeros trabajos arqueológicos en el «Fomento» de Madrid. Con sus trabajos sobre los bastitanos y turdetanos se abre camino entre los más ilustres arqueólogos de su época, tanto en España como en el extranjero. Por todos estos éxitos Amadeo I de Saboya concedió al colegio el título de «Benemérito de la Patria» y al P. Lasalde la cruz de Carlos III, cuyo honor declinó con toda delicadeza. Rector en el año 1875 dota al colegio de un Museo de Arqueología en el que se depositan varias de las estatuas y objetos descubiertos en las excavaciones, mientras otros van a parar a la Casa de Cultura de Yecla y al Museo Arqueológico de Madrid donde aún se exhiben, como la famosa Dama Oferente... Funda también un Observatorio meteorológico. En la Exposición pedagógica de París de 1878 fue premiado un aparato cosmográfico para explicar con claridad el movimiento de tierra y luna, los eclipses y otros fenómenos astronómicos. En estos años llega al colegio el famoso literato José Martínez Ruiz, más conocido por el seudónimo de Azorín, que en diversas obras suyas hace una semblanza elogiosa en sumo grado de la personalidad de nuestro P. Carlos Lasalde. En «Confesiones de un pequeño filósofo» dice del P. Lasalde: «Guardo del P. Carlos un recuerdo dulce y suave». Y anota en «La Voluntad»: «El P. Lasalde es un hombre bueno y un hombre sabio». En otro párrafo del mismo libro: «El P. Lasalde es un hombre delgado, de ojos brillantes, de nariz pronunciada; su cara tiene una rara expresión de inteligencia, de viveza, de candor y de malicia-malicia-buena a un mismo tiempo». Finalmente las expresiones que le dedica en el prólogo de la 2.ª y 3.ª parte de la «Historia literaria» el P. Ataulfo Huertas: «Nuestro querido y sabio maestro, modesta, silenciosa y callada trascurrió su vida entre rezos, sus tareas escolares y sus estudios perseverantes y variados; porque esto fue sintéticamente expresado, el P. Carlos Lasalde: un gran sabio, un gran escolapio y un gran patriota». En 1882 le nombran maestro de Novicios en Getafe cargo que ejerció durante doce años; sigue publicando innumerables trabajos sobre arqueología, pedagogía, filología, etc. que dan a luz muchas revistas de Madrid y provincias. El capítulo General de 1887 le nombra Cronista general de la Orden y con el P. Pompilio Díaz pone los cimientos de la Revista Calasancia de la que es primer director en su primera época (1888-1895). Es nombrado seguidamente Rector de San Fernando; durante su rectorado se enriquece principalmente su ya famosa biblioteca con adquisiciones traídas del extranjero. Unido al P. Enrique Torres se entrega a la intensa labor de filología comparada y prologa la magistral «Gramática histórica de la lengua castellana» de este último. Es nombrado Consultor provincial y Provincial honorario, pero los honores no le afectan y sigue impertérrito con sus clases de latín y pedagogía. Con el ánimo de recuperar su salud que se iba debilitando paulatinamente se traslada a su pueblo natal y allí muere el mismo día que cumplía 65 años.

Obras

  • Memoria de las excavaciones del Cerro de los Santos. Madrid 1871
  • Reglamento general para los Seminarios de las Escuelas Pías. Madrid, Avrial 1871
  • Espíritu de San José de Calasanz, Sentencias piadosas sacadas de las cartas del Santo. Madrid, Rivadeneira 1886
  • Tradiciones históricas de España. Madrid, Dubrull 1889
  • Gramática latina del P.C. Hornero corregida y aumentada por el P. P. Alvarez y ahora nuevamente por el P.C.L Madrid, Rivadeneira 1889
  • Compendio de la vida del B. Pompilio M. Pirrotti. Madrid, Dubrull 1890
  • Ejercicios de piedad para uso de los discípulos de las Escuelas Pías dispuestos primeramente por el P. A. Ruiz y ahora dispuestos en otra forma y aumentados. Madrid, Dubrull 1891
  • Práctica de vida cristiana por el B. Pompilio Maria. Madrid. Dubrull 1891
  • Historia literaria y Bibliografía de las Escuelas Pías de España (3 tomos). Madrid 1927
  • Espíritu de S. José de Calasanz. Madrid, S. Bernardo 1903
  • Vademécum del maestro escolapio. Madrid, Avrial 1903
  • Manual de pedagogía. Friburgo di Brisgovia. Herder 1911. Numerosos artículos de variado argumento: ReC (1888-1895) de argumento escolapio: Biógrafos de S. José de Calasanz (1888), t. II pp. 137-141
  • S. José de Calasanz pedagogo (1888) t. II. pp. 160-167, etc. Elementos de metódica: PiL (1904) pp. 316-318, 334-335, 349-350. Fundador y director de la ReC (1888-1895).

Bibliografía

  • Ballesteros y Beretta, Historia de España pp. 166, 180, 414, 441. Barcelona, Salvat 1918
  • Domínguez, J. M., El P. Carlos Lasalde en la obra de Azorín: AnC n. 21 (1969). Necrología Archivo Provincia Castilla (1906). Sevilla 1907 n. 13.

Redactor(es)

  • Anselmo del Álamo, en 1983, artículo original del DENES II