GinerMaestro/Cap20/06

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20.06. Otra grave enfermedad y sus consecuencias

Leemos en las Memorias de Berro:

'Algunos meses después de haber vuelto de Nápoles a Roma N. V. P. Fundador y General, recuerdo que salió de casa, me parece que para acompañar a sus casas a los muchachos, creo que fue en el otoño de 1627. Mientras estaba fuera de casa llovió y se mojó, y como había superado ya los 70 años y tenía la pierna enferma desde aquella primera caída -en el Palacio Vestri- , vuelto a casa sintió dolores en dicha pierna y se echó en la cama; y como le aumentaba mucho el dolor, fue necesario llamar al médico, quien vio que se trataba de una pésima erisipela que le cogía toda la pierna, y creció de tal manera que la pierna se le hinchó como la cintura de un hombre, y se le puso tan inflamada y roja que parecía fuego vivo'.[Notas 1]

Y sigue Berro exaltando la virtud del Santo Viejo, que vencía 'su natural complexión biliosa con la virtud de la paciencia', pero soluciona el caso prosaicamente diciendo que recobró la salud aplicándose unas cataplasmas, ideadas por la hermana del Dr. Castellani.[Notas 2] En todo parece estar en lo cierto, pero es muy probable que hubiera algo más que las cataplasmas en este proceso de recuperación en el que “con la ayuda divina -añade-se tranquilizó un poco aquella noche, con lo que fue siempre mejorando y en algunos días poco a poco sanó del todo”.

Estaría uno tentado de pensar que Berro se repite pues ya habló de una gravísima enfermedad antes del viaje a Nápoles, en marzo del año 1626, al término de la cual pensó el Santo en comprar unos candelabros para el altar de la Virgen de Frascati.[Notas 3] Sin embargo, no se puede negar que efectivamente el Santo Viejo sufrió otra enfermedad en el otoño de 1627. Consultando su epistolario constatarnos que durante el mes de septiembre se enrarece su correspondencia, y el día primero de octubre escribe: 'yo por gracia del Señor estoy ya sin fiebre'.[Notas 4]

El 23 de octubre de 1652, unos once años antes de que Berro escribiera la página que hemos copiado, firmó una declaración el P. Jacobo Bandoni, quien en los años 1638-1643 había sido rector de San Pantaleón y secretario personal del Fundador.[Notas 5] Y aseguraba:

'... yo le he oído [al Santo] decir muchas veces que todas las gracias que había recibido de Dios las había recibido por medio de la B. Virgen, y en una enfermedad gravísima de erisipela hizo voto de hacer edificar una iglesia en honor de la B. Virgen, y si no me engaño, también de Santa Teresa. La iglesia a pocos meses después de esa enfermedad la hizo empezar desde sus cimientos, y fue en Frascati, viniendo él mismo a poner la primera piedra fundamental, y la dedicó al glorioso nombre de la ‘Madre de Dios’.[Notas 6]

Bandoni habla de una sola enfermedad y de un voto doble a la Virgen y a Santa Teresa de edificar una iglesia a su nombre. Deja de parte a Santa Teresa y se centra en la Virgen, asegurando que el Santo Fundador cumplió su voto edificando a la Virgen el templo de Frascati. Los hechos, no obstante, no le dan razón, pues la iglesia de Frascati se empezó con la colocación de la primera piedra el día 9 de mayo de1632, que no es 'pocos meses después de esa enfermedad', como dice Bandoni, sino casi cinco años.[Notas 7] Y en esos cinco años ya se habían dedicado otras iglesias, concretamente en Nápoles las dos primeras. Y, en efecto, consta que la primera de ellas se bendijo el 28 de noviembre de 1626, bajo la advocación de la Madre de Dios de las Escuelas Pías, como vimos en el capítulo anterior. El cumplimiento del voto estaría, por tanto, en relación con la primera enfermedad, de marzo de 1626, antes del viaje a Nápoles. Y ya vimos que, efectivamente, el Santo atribuía aquella curación a la Virgen, a quien iba en seguida a dedicarle seis candelabros en agradecimiento inmediato, pero el voto quedaba en el aire, en espera de la ocasión propicia, que se presentó a los pocos meses en Nápoles.

En la segunda enfermedad grave debió de recurrir a la intercesión de Santa Teresa y formular otro voto similar al primero. Recobrada, pues, la salud, la primera ocasión que tuvo de cumplirlo fue en la iglesia del segundo colegio, fundado también en Nápoles, en septiembre de 1627 .Y hubo discusión sobre el título que se le iba a poner. Con fecha del primero de enero de 1628 escribe Calasanz a Nápoles: 'el título de la iglesia no ha de ser de San Félix, pues no siendo de la Virgen Sma., yo quiero darle el título'.[Notas 8] Y el 19 de febrero concretaba: “esta semana he recibido una carta de Pontecorvo, suscrita por 90 ‘Complatearios’, que desean que el título sea de Santa Teresa, conforme al ‘voto que yo hice”.[Notas 9] Al final, no pudo cumplirlo, porque los carmelitas, muy vecinos a las Escuelas Pías de Porta Reale, se opusieron para que no hubiera confusión con la suya, y el Santo cedió, confiando cumplir su voto en otra localidad.[Notas 10]

Parece, pues, acertado que fueron dos las enfermedades graves del Santo Viejo, una antes y otra después de du viaje a Nápoles, y que en ellas hizo voto de dedicar las dos primeras iglesias nuevas a la Virgen y a Santa Teresa, a quienes se había encomendado, sin que forzosamente haya que admitir que en ambos casos hubo milagro patente en la curación, pero tampoco se debe excluir.

Un nuevo testimonio sale al paso para confirmar lo de la intervención de Santa Teresa en la segunda enfermedad. Nos los cuenta el P. Armini, pero su testimonio refiere lo declarado por el P. Pedro de Maldis, que estaba en Nápoles en 1628. He aquí abreviando-lo que escribe Armini:

'En 1627 enfermó José, después de su regreso de Nápoles y al agravarse mucho el mal, fue desahuciado por los médicos, por lo que él, 'muy resignado a la voluntad de Dios, se preparaba para el paso a la eternidad. Mientras estaba absorto en devota oración, se le apareció la gloriosa Santa Teresa y dándole ánimos con el rostro alegre le aseguró la salud y la vida, diciéndole que el Señor quería que le sirviera en la propagación de su pío instituto para utilidad del cristianismo; y le predijo todos los trabajos y persecuciones que tenía que soportar y sufrir para mantener la Obra de la Religión. Y desde aquel momento empezó a cesar el mal y en breve tiempo quedó curado del todo. El V. Siervo de Dios, en agradecimiento por la salud recobrada, había determinado dedicar a la Santa la iglesia de la primera fundación que se hiciera. Y como en el mismo año se hizo la segunda fundación en Nápoles, fuera de Puerta Real, dio orden al P. Pedro (de Maldis) de S. José, que abriese la iglesia bajo la invocación de dicha Santa Teresa, revelándole los motivos

Y cuenta-que no se pudo cumplir el deseo por lo que ya sabemos. Y concluye:

'Todo esto fue declarado por dicho P. Pedro de S. José en público Capítulo Provincial de la provincia Romana, en Narni, el mes de octubre de 1664'.[Notas 11]

Notas

  1. BERRO I, p.156-157.
  2. Es curioso que Berro recuerde la fórmula, que consistía en 'pane bianco cotto bollito in vino rosso il più potente, che si potesse trovare e più caldo che fosse possibile, li fusse applicato sopra la gamba' (ib., p.157).
  3. C.402.
  4. C.704. En agosto escribe 23 cartas y en octubre 18, todas autógrafas; en septiembre, sólo 12, de las cuales cinco autógrafas los días 3, 5, 6 y 8; las dos siguientes sólo llevan su firma y son del 10 y 17; las cinco restantes son de los días 22,24,25 y 29, todas autógrafas de nuevo, salvo una del 24 (cf. c.692-703 y la n. a la c.697). Nótese el vacío entre el 8 y el 22.
  5. Cf. EHI, p.160, n.1.
  6. ‘Documenta Miraculorum etc. P. Josephi Calasanctii Fund.’: RegCal 28, p.8-9. En los años 1626-1632 estaba Bandoni en Frascati, siendo rector un tiempo (cf. EHI, p.160, n.1).
  7. El día 10 de mayo de 1632 escribe Calasanz desde Frascati al P. García, que está en Roma: 'Hier sera si piantó la prima pietra con molta solennitá nel fondamento della nuova chiesa' (c.1782). En la primera piedra se puso esta inscripción: 'Sub Urbano Octavo, Marcello Lanti Cardinali Romano Tuscolano Praeside, hoc Templum, collecta piorum stipe, ‘Virgini Deiparae’ dicatum, die 9 maii 1632 (‘La Madonna delle Scuole Pie’, Frascati 1967, p.10).
  8. C.756.
  9. C.791 los ‘complateari’ formaban una especie de sociedad que con sus limosnas favorecta a las EscuelaS Pías, pero tendían a inmiscuirse excesivamente en el gobierno y vida interna del colegio (cf. EGC III, p.192).
  10. Con fecha del 4 de marzo de 1628 escribía a Nápoles: 'Ho visto quánto mi scrive haver trattado col P. Ferdinando [carmelita] circa il titolo della chiesa et per esser cosi vicina la sua credo haverá ragioine et non vi bisognerá lettera alcuna poiché il Sig. Marchese Tappio a chi io rimessi questo negotio credo I'haverá giá accomodato, dichiarando sia il titolo della Nativite della Beata-Vergine' (c.800). Y el 15 de marzo de 162 escribía al mismo: 'Quanto al titolo della chiesa lo credo sara solamente della Nativitá della Bma. Vergine et io in altro paese quando potró adempiró il mio voto. (c.808)
  11. ARMINI, ‘Vita’, p.239-240. Corrobora la credibilidad de tales declaraciones el hecho de que el P. Maldis estaba efectivamente en Nápoles e intervino en el conflicto sobre el nombre de la iglesia (cf. c.1057), y tanto Maldis en calidad de ex provincial de Roma, como Armini en calidad de rector de Ancona, asistieron al Cap. Provincial de 1664 en Narni, saliendo ambos elegidos vocales de la Prov. Romana para el Cap. Gen. de 1665 (cf. G. SÁNTHA, ‘El P. Alejo Armini, spptimo General de las Escuelas Ptas’, trad. [Salamanca 1984] p.12)