ViñasEsbozoGermania/Cuaderno10

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(Cuaderno 10º)

El P. Jorge Gruber de S. Ignacio tuvo mucha fama como profesor de historia universal, que enseñó junto con la geografía universal a la Serenísima Isabel, princesa de Würtenberg, esposa del que luego sería Emperador Francisco II, con un método egregio. Fue nombrado después profesor ordinario de Diplomática y Heráldica en la universidad de ciencias de Viena, y decorado con el título de doctor honorífico. Sus obras sobre Diplomática y Heráldica fueron muy estimadas[Notas 1]. Nació en Horn el 7 de agosto de 1739; ingresó el 9 de octubre de 1755; murió en Viena el 20 de abril de 1799.

El P. Jerónimo Vogel de Sto. Tomás de Aquino fue un excelente calígrafo, y sabía formar a sus discípulos con admirable destreza, de modo que escribían unos caracteres como si los hubiera hecho él mismo. Nació en Schwechet el 29 de noviembre de 1737; ingresó el 28 de mayo de 1756; murió en Freystadt el 4 de marzo de 1794.

El P. Andrés Dugonics del Ángel Custodio fue considerado digno al crearse la universidad que luego fue trasladada a Buda, entre un gran concurso de muchos eruditos, de ser nombrado profesor público de matemáticas puras y aplicadas con un estipendio regio. Este religioso escolapio contribuyó mucho al cultivo y defensa de la lengua húngara en su tiempo. Entre diversos materiales que tengo en mi poder, encuentro una relación escrita a Roma por el P. Dugonics al P. Gerardo Vary, que estaba en Roma, con extractos del célebre aturo Vas Gereben, que no se presta a ser transcrita aquí. José II quería que en todo su imperio, en el que se usaban muchas lenguas, sólo se hablara alemán. Decretó que se usara esa lengua para educar a los jóvenes en las escuelas húngaras, y el argumento para apoyar el decreto era que el húngaro no era una lengua culta, y por lo tanto no era apta para enseñar la ciencia. Andrés Dugonics, inflamado por el celo del honor de su patria, y defensor acérrimo de la lengua materna, encajó esa violencia del emperador, y dedicó todas sus fuerzas a lograr que el húngaro se adaptara para la enseñanza de las ciencias, y para lograrlo no sólo publicó relatos en húngaro, sino que los propuso a sus estudiantes de matemáticas en la universidad de Hungría. Esto no gustó nada al gobierno imperial, que intentó bien quitándole el sueldo, privándole del cargo, o incluso encarcelándole, que Dugonics renunciara a su noble propósito. Pero de nada sirvió: pues nuestro egregio hermano, que era un genuino religioso de las Escuelas Pías, no temía perder el sueldo ni la dignidad; y si lo metían en la cárcel, tendría más tiempo para escribir. No es de sorprender, pues, que los húngaros, y en especial los de Szeged, le erigieran un monumento para mantener su memoria perpetuamente en 1876. Sobre la historia de esta erección escribió el famoso P. Gabriel Magyar, que luego fue Superior d ela provincia de Hungría y Transilvania. Nació en Szeged el 18 de octubre de 1740; ingresó el 17 de octubre de 1756; murió en Szeged en 1818.

El P. Godofredo Uhlich de Sta. Isabel fue nombrado por un decreto imperial profesor de Heráldica y Numismática de la universidad de Lviv en 1784. Con infatigable diligencia se dedicó al estudio de las letras y la historia, como lo prueban no sólo muchos manuscritos dejados después de su muerte, sino también las obras que dejó impresas, escritas parte en latín, parte en alemán[Notas 2]. Nació en San Pölten el 16 de enero de 1742; ingresó el 12 de octubre de 1758; murió en Lviv el 30 de enero de 1794.

El P. Esteban Száblick de Sta. Juliana primero en Pest de Hungría, luego en Nagyvarad, y luego en Nagykaroly, hizo elevarse un globo aerostático con gran suceso ante una gran muchedumbre. Lo celebró el P. Juan Cris. Hannulik en una oda. Nació en Szeged el 17 de mayo de 1746; ingresó el 3 de octubre; falleció el 12 de mayo de 1816.

El P. Benito Krzepelka de Sta. María en el año 1785 fue nombrado rector de Budweis y fue muy apreciado por el obispo duque y príncipe de Schwarzeberg, por el conde de Schaffgotsch, por los nobles y ciudadanos a causa de su singular afabilidad, y principalmente por los amantes de las matemáticas, la electricidad y otros conocimientos científicos. Montó un gabinete eléctrico muy hermoso y digno de ver, que luego amplió. Nació en Petropin el 22 de marzo de 1746; ingresó el 11 de octubre de 1762.

El P. Alejandro Ege de S. Juan Bautista destacó en gnomónica o arte de hacer relojes de sol, de los cuales hizo bastantes a gente distinguida. Cuando se enteró el archiduque de Austria y Virrey de Hungría José le pidió que le hiciera uno en mármol blanco, que él hizo con gran reverencia para la oficina real de Buda, y el príncipe le mostró su agradecimiento pagando generosamente al autor.

El P. Próspero Zarembeski de S. José adquirió tal competencia en las disciplinas filosóficas y matemáticas y mostró tanto ingenio que su erudición y la fama de su conocimiento no pudo mantenerse oculta entre paredes durante mucho tiempo, sino que pronto se hizo pública. Hubo una disputa entre el famoso Corsonich y el consumadísimo en su arte profesor Koc de la universidad de Varsovia, en el que el primero decía que había encontrado y deducido la cuadratura del círculo, y el segundo lo negaba. El príncipe Lubomirski, mariscal supremo del reino de Polonia y apreciador fino de méritos e ingenios, para dirimir la disputa eligió no a otro árbitro que a nuestro Próspero Zarembeski, lo cual le mereció muchas alabanzas. Produjo sin duda un gran placer y fue muy hermoso ver a un hombre de no mucha edad, pero de madura erudición, de las Escuelas Pías explicando esta dificilísima cuestión, y cómo dictaba su sentencia desarrollando sus argumentos detalladamente. El Serenísimo Estanislao Augusto, rey de Polonia, viendo los méritos y alabanzas, y la erudición en las ciencias matemáticas de nuestro hermano, se dignó concederle el título de geómetra jurado. Ejerció esta función con seriedad y prudencia, y no hubo a partir de entonces litigios por límites indecisos en que a los próceres o personas de cualquier tipo de fortuna que acudieron a él pidiendo su intervención no les explicara y resolviera la cuestión. Nació en Serzarvy el 14 de mayo de 1749; ingresó el 3º de agosto de 1764.

El P. Juan Nepomuceno Pottit de S. José, habiendo perdido la vista en la escuela, fue acogido en las Escuelas Pías a causa de su gran ingenio, y enseñó alemán, habiendo preparado una gramática para uso de los niños (Trnava, 1769). También enseñó francés. Además durante muchos años enseñó filosofía y matemáticas, palpando figuras con la mano y demostrando problemas y teoremas. Nació en Warnu en 1727; falleció en Lviv en el mes de marzo de 1795.

El P. Luis Ettinger de Sta. Catalina fue profesor de arquitectura en el colegio teresiano de Vac durante 17 años, y lo hizo tan bien que fue nombrado arquitecto de palacio por el Emmo. Cardenal Migazzi. Construyó muchas iglesias desde los cimientos y muchos otros grandes edificios. Nació en Pest el 10 de agosto de 1745; ingresó el 3 de octubre de 1764; falleció en Pest el 28 de septiembre de 1804.

El P. Bernardo Benyák de la Madre de Dios enseñando filosofía en Pest ganó tal prestigio que fue hecho miembro honorario del profesorado de la facultad de filosofía de la real universidad de ciencias de Buda en el año 1778. Recibió un gran aplauso con ocasión de que, en una numerosa reunión de gente noble, de manera inusitada hasta entonces, ofreció a los auditores una disputa sobre temas de lógica en lengua húngara, por medio de los jóvenes nobles Juan Cziko y Stefan Tekete, bajo su dirección. Además del húngaro, hablaba bien y fácilmente latín, alemán, francés, italiano y griego. Nació en Comaron el 16 de diciembre de 1745; ingresó el 3 de octubre de 1764; falleció en Schenmitz el 1 de marzo de 1829.

El P. Juan Crisóstomo Hannulik de la Asunción con su vena fácil para hacer versos emulaba a los ilustres poetas romanos. Tuvo el patrocinio de su mecenas Antonio Károlyi, fundador de nuestro colegio de Carei Mare, y se dedicó en especial al estudio de Horacio, tema que deleitaba especialmente a su mecenas, escribiendo ensayos bien escritos y de gran belleza, con los que se ganó la fama no solo dentro de los confines de su patria, sino también en el extranjero. Pues se publicaron en varias ocasiones sus ingeniosos comentarios en los Comentarios de Helmstadt, y en las Efemérides Literarias de Goettingen el 19 de mayo de 1781 aparece un elogioso artículo a honra de su patria. También entabló amistad con hombres eruditos de Germania, con los que se escribía sobre temas literarios. Entre ellos Enrique Felipe Conrado Henke, célebre profesor de teología en la universidad de Helmstadt. Consiguió tanta fama nuestro Hannulik entre los Arcades de la Sociedad Romana a causa de sus obras que llegaban allí, que leían y valoraban, que lo nombraron doctor emérito de su colegio. Lo mismo hicieron las sociedades latinas de Hessen-Hamburgo, Boica y la Real Sueca, que lo nombraron socio de las mismas. La Academia de los Eruditos de S. Petersburgo lo nombró príncipe de los poetas líricos de su época, después de haber celebrado al gloriosísimo Zar Alejandro. Siendo un húngaro émulo de Horacio en su patria, lo llamaron el Horacio húngaro. El erudito canónigo de la iglesia de Cluj Esteban Katona, le pidió que escribiera el tomo CIX de su historia patria, siendo el último de los autores húngaros que colaboró, con gran prestigio para las Escuelas Pías. Nació en Predmer el 20 de julio de 1745; ingresó el 3 de octubre de 1764; murió en 1816.

El P. Jorge Kössler de S. Herman enseñaba gramática y humanidades, y para servir de algún otro modo a la gente, en las horas libres del tiempo escolar enseñaba música instrumental, como la llaman los músicos, con tal facilidad que el progreso de sus alumnos causaba la admiración de los que entendían de este arte. Por esta razón muchos nobles y príncipes pedían su presencia en colegios fundados por ellos, como por ejemplo el príncipe Dietrichstein en Nikolsburg, y muchos adolescentes debieron su felicidad a haber sido formados por el P. Jorge. Quedaron para la posteridad muchos ejemplos de su artificio y suaves modos musicales en sus composiciones, que fueron muy apreciadas. Nació en Litomysl el 18 de febrero de 1752; ingresó el 26 de octubre de 1769; murió en Nikolsburg el 3 de diciembre de 1794.

El P. Ignacio Zaborowski de S. Juan de Kenti compró instrumentos para la práctica de la geometría, que donó luego a la biblioteca escolapia de Varsovia. Hombre de gran ingenio, servidor del bien común, Estanislao, el sapientísimo rey polaco, no dudó en concederle la medalla “Merentibus”. Cuando por la autoridad y privilegio del rey de Prusia se creó la Sociedad de Literatos, también él recibió la invitación para inscribirse, a causa de su profundo conocimiento de las cuestiones matemáticas, y aceptó el digno nombramiento para recuerdo de la posteridad. Publicó unas tablas de logaritmos para uso de las escuelas públicas (Varsovia, 1787) y una geometría práctica acomodada a las leyes del reino de Polonia, adornada con grabados hechos en Viena (Varsovia, 1792), obra importantísima, pensada para el Colegio de Instrucción Pública de geómetras prácticos. Nació en Rusia el 2 de febrero de 1754; ingresó el 29 de julio de 1770; murió en Varsovia en 1803.

Notas

  1. Ver el Volumen I del Índice bio-bibliográfico de los CC.RR.PP. de la Madre de Dios de las Escuelas Pías, página 184.
  2. Ver el Volumen II del Índice bio-bibliográfico de los CC.RR.PP. de la Madre de Dios de las Escuelas Pías, página 225.